A pesar de que los sonidos son incesantes, salí de dar mi paseo matutino, prefiero ignorar lo que se que puedo escuchar a causa de esos sonidos antes de ponerme en riesgo mi ruta o aún amosándome del panorama.
Siempre paso por mi laguna favorita para tomar un poco de agua, siempre cristalina, fina, exquisita.
Blegh!
¿Qué es esto? ¿Tierra? Sabe horrible! ¿Qué le pasó a mi laguna?
Ese hombre que está parado del otro lado de la orilla debe tener algo que ver con que mi laguna favorita esté contaminada…
Hablar con el deforestador